Sí, es seguro. Estudios realizados muestran que el sistema inmune humano tiene la capacidad de responder a un número extremadamente grande de antígenos (cualquier sustancia que estimula al sistema inmune para producir anticuerpos contra él, es decir, que no es reconocida por el sistema inmune, por lo que éste la ataca) y se estima, teóricamente, que puede responder a 10.000 vacunas aplicadas al mismo tiempo (19). Las vacunas vivas atenuadas, como las vacunas contra la tuberculosis (BCG), polio oral, sarampión-paperas-rubéola, rotavirus y fiebre amarilla, pueden ser administradas juntas. De no ser así, deben administrarse con un intervalo mínimo de 28 días entre una vacuna y otra, para evitar generar interferencias en la producción de inmunidad (20).

Farmacoviligancia