Las vacunas estimulan al organismo para que desarrolle defensas que estarán listas para actuar en el momento de entrar en contacto con el microorganismo que produce la enfermedad; esto es conocido como inmunidad. El objetivo principal es inducir una inmunidad protectora de larga duración, a través de células de memoria y la generación de anticuerpos (2).

Farmacoviligancia