A pesar de que un producto cosmético cuente con autorización sanitaria del Instituto de Salud Pública de Chile (ISP), su uso no está libre de ocasionar efectos no deseados.

Las reacciones adversas a cosméticos pueden ir por ejemplo desde una irritación y prurito que pueden ser autolimitadas y no requerir tratamiento a otras reacciones que requieren de la intervención médica como dermatitis, eczema, cambio de coloración, descamación, infección, conjuntivitis y en algunos casos potencialmente causar incapacidad funcional, temporal o permanente, discapacidad, hospitalización, anomalías congénitas o riesgo vital, por lo que es importante, en lo posible, consular con un especialista.

Si tras el uso de un producto cosmético ha presentado algún problema de salud notifique al ISP, por medio del formulario de notificación.